De "Pormenor" 1993

De “Pormenor” 1993

1. Anomalía

No paseo. Ni ando. Voy a casa. Cayó del monedero el bono-bus y tengo cinco duros. Ni para cerveza me queda. Te amé escrupulosamente. Iba a charcuterías y te invitaba a cenar. Eso era una muestra evidente de mi ternura. No tengo nada. Nada. 1993


2. Bajo los auspicios

La cosa más profunda que he vivido ya la he olvidado. Ahora sólo me importa arreglar la ventana si se rompiera, o limpiar los cristales. Todas las verdades han sido un largo pronunciamiento sin fecha, de pronto no recuerdo ninguna. Se confunden encaramadas bajo los auspicios de mi necedad que tampoco se precia. A mí me gusta el encantamiento de ciertas tardes, cuando lo evidente no es real.

1993 * * *

3. Cúspide

U olvidar. Hacia atrás sueño. La rareza de un bosque en un póster sobre la aguja del reloj. Te tuve cuando no te tenía, corre brisa tanto corre que ventea. Un libro y dos páginas leídas, qué cuerpo tienes. Ya no te quiero, qué hermoso: ya no te quiero. Me da perplejidad tomarte de la mano, y tus rayas qué largas, no te vas a morir nunca. Paseo de invierno. Es verano fue trescientos sesenta y cinco días antes más o menos, me miraba en el espejo para peinarme y no amanecía. Proyectaba aunamientos con nadie más sola que tú. Conoces el estertor y el declive. Yo de fatiga, cuánto te quise.

1993 * * *

4. El hielo de la noche de verano

Alcanzar el absoluto tedio: designio y arcada todo junto, los que sueñan son más astrales que yo, no es preciso intuir ni saber, sólo con el desliz de la mano hacia su cintura me basta. Terquedad, frío, el hielo de la noche de verano.