Tomando místicamente el amor

Tomando místicamente el amor

Raro debut de mi calambre. Me costó la dicha saberla. Me dijo panorama muy sancionadora. Arrastré letargos y huecos días mirándome las venas entre periódicos releídos. Bajando la escalera del bar, siempre con una enfermedad terrible en mi soslayo recto. Entonces supe desamar con elegancia, sin diatribas. Competencia de rosada quietud. Dedos onomatopéyicos, o esa sed tan rara.

1987