Sea

Sea

Agua sumisa al pez de tu capricho. Tú me quieres así, yo digo: «sea» y nos navega el cielo por el fondo.

Tú me quieres de estar casi en ausencia, media luz de tu paz y de tu frente, sujeta a la distancia en que me cercas.

Tú me quieres en gris como la tarde. En oración, en sueño, de silencios; ala cortada y mano sobre mano.

Tú me quieres de espera y de ternura, al aire de tu tiempo y de tu aire, surco de amor tendido a tu semilla.