Ancho es el mar; él ha de separamos; quedarán nuestras almas enlazadas. Como un último retrato, en nuestros ojos impresas lucirán nuestras miradas.
El barco en que he de ir está en el puerto; a éste seguirá otro en que tú vayas. Te esperarán mis brazos, no se en dónde… tal vez en algún puerto… en una playa..!