“La vida es ciervo herido que las flechas le dan alas.” Góngora
Me levanté hasta el sueño. En busca iba de no sentir la herida que abrasaba. Las duras flechas del dolor hicieron brotar en mí el clavel de nueva llaga.
Corriendo al par carrera con el viento y perseguida por amante llama, la vida es ciervo herido sin remedio, que las flechas le dan veneno y alas.