Para mi hermana María Luisa
Hay en tus ojeras luna diluida y olor de jazmines, y triste cantar, la nostalgia en ellas quedóse dormida, disuelta en las perlas de un dulce llorar…
Cuando lloras cantan tus lágrimas puras los himnos sagrados que Eros formó, y hay en tus arcanas pupilas oscuras los hondos misterios que Apolo cantó.
Desmayan los sueños en sus tristes rasos que mudos semejan pálidos ocasos… pálidos ocasos de riente ilusión…
Mientras sus hogueras tus labios encienden y tus dos ojeras en tu rostro prenden el lirio azul pálido de su corazón…
México, julio de 1922
*Concha tenía 12 años de edad cuando escribió este poema.