Días de 1901

Días de 1901

Esto era lo que había de excepcional en él: a pesar de su vida disoluta, de su larga experiencia del deseo y de la habitual correspondencia con que en él se mostraban la actitud y la edad, había insólitos momentos, ciertamente muy raros, en que daba la impresión de una carne casi intacta.

La belleza de sus veintinueve años, que tanto en el placer fuera probada, recordaba de pronto paradójica la de un adolescente que con cierta torpeza por vez primera su intocado cuerpo abandona al amor. Versión de José Ángel Valente