Un hijo hecho de coágulos entre la maravilla de la música, en los oboes, en las guitarras, en la palabra «piano» con sus dientes flojos, y una luna de trapos enjuga los sonidos. Es la canción de la infección con sus arpas tisulares, el agua del contagio llevada por la brisa. Música de piedras y jugo de metales, agüitas virulentas acompañan la canción del mudo. De “Umbría” 1999 *La numeración es nuestra