Y el psiquiatra me preguntó...

Y el psiquiatra me preguntó…

Y el psiquiatra me preguntó: -¿A qué asocia el nombre de Alejandra?- El dulce nombre de Alejandra el olor de los pinos y cipreses casas rojas castillos medioevales una dama en el umbral muebles púrpuras la prodigiosa simetría de los parques una hoja siempre en blanco delante del ojo que acaricia la falta de sonido las lilas de los muros un dolor enfermizo por casi todo el muelle gris las cosas que sólo existen en jardines para decir cuyos nombres es necesario empezar por Alejandra la antigüedad de algunas piedras respiración entrecortada la dificultad para hacer amigos, en fin, medianoches fatales en que todo nos falta especialmente un amigo una amiga inolvidables.

“Diáspora” 1976