Lucía

Lucía

Lucía es rubia y pálida. Sus quietas pupilas de princesa vagamente miran hacia el ocaso, y en su frente se muere una ilusión. Las violetas

de sus grandes ojeras melancólicas parece que presienten el intenso olor del camposanto y el incienso de preces funerarias y católicas.

Sobre su falda tiene un libro abierto… Mueve el aire los árboles del huerto, y a la hoja del libro va una hoja

otoñal…

( En el libro se refiere cómo besa una hoja que se muere a una rosa carnal que se deshoja… )

Qué sutil gracia tiene tu amor, Amada!

Hoy las rosas eran más rosas y las palomas blancas, más blancas y la risa del niño paralítico del paseo de invierno estaba

suspensa, quieta, azul y diluida para ti y para mí.

¡Qué sutil gracia tiene tu amor, Amada!