Viento de noche

Viento de noche

El viento es un can sin dueño, que lame la noche inmensa. La noche no tiene sueño. Y el hombre, entre sueños, piensa.

Y el hombre sueña, dormido, que el viento es un can sin dueño, que aúlla a sus pies tendido para lamerle el ensueño.

Y aun no ha sonado la hora.

La noche no tiene sueño: ¡alerta, la veladora!