Muchas veces me vienen a la cabeza la oscura cualidad que me da el Amor y me tengo lástima y así me digo:
¡Ay de mí!, ¿les pasa esto a otros?; porque tan hábilmente me asalta el amor que la vida casi me abandona: sólo un hilo de espíritu deja medio vivo, uno que sólo por ti vive y razona.
Luego me esfuerzo, yo deseo salvarme, y casi muerto, sin ningún valor, vengo a verte, creyendo así curarme:
y cuando alzo los ojos para observarte en mi corazón se inicia un terremoto que suspende en mi alma todos los latidos.