Devocionario

Devocionario

I La paz no necesita de los héroes. el heroísmo de la paz es otro. Es un sereno paso sin angustia por aquel campo en que acechaban minas. Y es sobre todo ese convivio afable de la diversidad de los anónimos.

II La paz cierra la cripta de los mártires y los deja dormir, para que olviden que la tierra es el sitio pavoroso donde todos los miedos son posibles Bien se merecen su corona de oro, bajo la condición de que se duerman.

III La paz no la hace nadie. Se hace sola. Lo importante es sembrar una semilla. La gente piensa que la guerra es fuerte: !Qué va! La guerra es sólo un aneurisma. Alguien la pincha, y se desangra toda. La paz en cambio es la verdad de un árbol.

IV No me pregunten por qué soy pacífico. Es algo natural, quizás congénito. Esto es lo que tal vez muchos no entienden que no todo poeta es un revólver. Por mí, que los revólveres se esfumen. Eso sí: No me toquen a la rosa.

“Doy fe de la esperanza” 1985 - 1992