Me abismo en una rara ceguera luminosa, un astro, casi un alma, me ha velado la Vida. ¿Se ha prendido en mí como brillante mariposa, o en su disco de luz he quedado prendida? No sé… Rara ceguera que me borras el mundo, estrella, casi alma, con que asciendo o me hundo.
¡Dame tu luz y vélame eternamente el mundo!