Respuesta a Filis

Respuesta a Filis

Mísero, pobre, solo y abatido, vivo en este infeliz yermo poblado, y no siendo elección ser desdichado de ser tan desdichado estoy corrido:

no sirve la razón ni le ha servido a quien domina lo cruel del hado, que es infeliz a veces el cuidado, como glorioso a veces el descuido.

En mandarme que viva alegremente añades más tormentos a mis sustos, pues no puedo ser, Filis, obediente.

¿Cómo podré esconderme a los disgustos si es mártir cada cual del mal que siente, y nadie es arquitecto de sus gustos?