Nos junta el resplandor en esta hoguera que tu alabastro transparenta y dora, y en lenguas alegrísimas devora una viña de muerta primavera.
Astros de velocísima carrera resbalan en tus ojos, y me explora todo tu ser en ascua tentadora, el corazón que consumido espera.
Amada sin secreto, tan cercana, veo íntima y abierta, en un ocaso que hace el sol en ti misma, cómo mana
tu savia ardiente bajo limpio raso; y hago sarmiento de mi amor, que gana oro para la sed en que me abraso.