Ven a mis dulces campos de ribera

Ven a mis dulces campos de ribera

Ven a mis dulces campos de ribera que suspiran en álamos por verte. Hacia la brisa que tu aliento vierte levantará sus hierbas la pradera.

Se cuajará de flor la primavera que al peso de tu sueño se despierte. Saldrán de las raíces de la muerte las alas de la vida que te espera.

Las aguas de la espuma de tu baño se abrirán como labios, como orillas, para besar la luz en tu tamaño.

Y ahora que sólo de inminencia brillas, mira en mi corazón, año tras año, pleno el mundo y las horas de rodillas.