Y la muerte perderá su dominio...

Y la muerte perderá su dominio…

Y la muerte perderá su dominio. Los muertos desnudos serán un solo muerto. Con el hombre en el viento y la Luna de occidente; cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos. Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas. Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir. Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor. Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio. Bajo los remolinos del mar aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones atados a una rueda no podrán destrozarse; entre sus manos la fe se romperá en dos y el Unicornio del mal los atravesará. Y hendidos por todas partes no se desmembrarán. Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio. Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera; allí donde se abrió una flor nunca más otra flor ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia. Y aún locas o muertas como clavos atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras; irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda. Y la muerte perderá su dominio. Versión de Waldo Rojas