Segunda parte

Segunda parte

  • ¿La ausencia es mi centro? ¿Ese centro lo llena la escritura? ¿No lo llenan Gabriela, Leonora, Andrés y Alejandro? ¿Pedirles que llenen mi ausencia -si la ausencia es mi ausencia- no es pedirles que me sirvan de soporte para no caer? ¿La tristeza que siento cuando los veo no es la tristeza por quererlos mediado por mi ausencia?

*Si la ausencia es mi ausencia estoy identificado con lo que no está. Si estoy identificado con lo que no está de alguna manera no estoy. ¿Cómo querer si no estoy? ¿Qué me puede hacer estar para volver a querer a los que quiero sin verlos como a la distancia, sin poder acercarme a ellos? ¿La escritura puede hacerme estar? ¿Es la escritura la asunción de la ausencia?

*La ausencia es un dolor vuelto vacío, es un cambio de centro: un centro que ya no está fuera sino adentro. Escribir es permitir que la ausencia crezca en sus dominios internos, que vaya por sus propios fueros. Escribir es reconocer el adentro, es verlo. Pero es un adentro que sale, se asoma a la ventana, revela la ausencia.

*Olvidé durante mucho tiempo que la palabra es de adentro, enamorado tal vez de tanto verla fuera, de tanto mundo que insiste en que la palabra es de afuera, como si la palabra sólo comunicara cuando la palabra no sólo es lazo. Una palabra condenada a celebrar o a condenar el mundo, una palabra del mundo no puede durar mucho tiempo.

*Una parte de la palabra debe permanecer en su adentro. Una parte de la palabra es secreto. No sé si para toda la poesía: para estos poemas. Esa parte de la palabra que es secreto protege su adentro. Es la parte vigilante de la palabra, la parte de la palabra que no habla, su parte guardián de la frontera. Es la parte-silencio de la palabra que ya no escuchamos empeñados en que la palabra hable por completo. Olvidamos -olvidé- que el hombre-palabra tiene una parte silencio. El pájaro es todo el pájaro pero la palabra no es toda palabra ella, es parte silencio y parte habla. Este es el aviso de la palabra: silencio-aguas. Gracias a Gabriela que me dijo: «olvida todo y ponte a escribir.» Esto es más o menos sincero.