A Oscar Vega
1 Luz líquida de otoño: en la copa de los árboles beben los ojos.
2 No pasa el verano, no. Arde, eso sí y en mil ascuas. (El otoño es su húmeda llama). Del verde al amarillo al rojo arde como el alcohol, como la vida de Rimbaud, como el cuerpo cambiante de la pasión.
3 Pasa el viento como siempre pasa en el otoño: haciendo caer las hojas. Y en cada rama brota la transparencia del invierno. 4 Me observan curiosos desde la misma rama la ardilla y el tordo.
5 El cuarto de hotel. En la ventana el jilguero también de paso.
6 Lección del otoño: ¿asirse a la tierra o desprenderse de todo?
7 Árboles desnudos: hojas las alas y los pájaros frutos.
8 Los versos de Wang Wei, desgajo uno, lo injerto y prende bien: otoño corto: el crepúsculo.
9 Hormiguero de astros. Sola la luna con fulgor prestado. Pero no importa. Ya lo dijo Antonio Porcchia: nadie -ni aun el sol- es la luz de sí mismo.
10 El invierno a la puerta. El vino. La amistad de los amigos distantes o muertos. Digo sus nombres: oigo sus voces.
11 Los niños de Somalia. Muda se quedará la página ya oscuras mi casa si no salto a otra línea.
12 El fresno silencio de pie el silencio
13 Se agita -barca su cuerpo- mi mujer dormida. ¿El viento en su sueño?
14 La luz de la lámpara. El poema: árbol de las palabras. Contigo hablarán del otoño si tu voz las despierta si las palpan tus ojos.
De “Líneas de Otoño”