Abre los ojos. Despierta. El Paraíso está aquí, de vuelta. Con todos y todo en la luz pasajera.
Es (no hay otro) esta tierra: mesa de encuentros, cuna de ausencias.
El Paraíso está aquí, a la espera. Abre tus ojos que abren sus puertas.
Despierta. Está aquí. No es la dicha. Es la presencia. De “Líneas de Otoño”