Prólogo al presente

Prólogo al presente

Abre los ojos. Despierta. El Paraíso está aquí, de vuelta. Con todos y todo en la luz pasajera.

Es (no hay otro) esta tierra: mesa de encuentros, cuna de ausencias.

El Paraíso está aquí, a la espera. Abre tus ojos que abren sus puertas.

Despierta. Está aquí. No es la dicha. Es la presencia. De “Líneas de Otoño”