en lo oscuro de la lluvia, mientras el atardecer entra en su estuche me siento a pensar en ti
la ciudad sagrada que es tu rostro tus mejillas pequeñas las calles de las sonrisas
tus ojos a medias ave a medias ángel y tus soñolientos labios donde flotan las flores del beso
y hay esa dulce y tímida pirueta tu pelo y también
tu alma de canción y danza. una estrella única raramente amada se pronuncia, y yo
pienso en ti
Versión de David Lagmanovich Para la revista “La pecera” Nro. 7, 2004