Hombre no...

Hombre no…

Hombre no, si los hombres son dioses; mas si los dioses han de ser hombres, el único hombre, a veces, es éste (el más común, porque toda pena es su pena; y el más extraño: su gozo es más que alegría)

un demonio, si los demonios dicen la verdad; si los ángeles

en su propia generosamente luz total se incendian, un ángel; o (daría todos los mundos antes que ser infiel a su destino infinito) un cobarde, payaso, traidor, idiota, soñador, bruto:

tal fue y será y es el poeta,

aquel que toma el pulso al horror por defender con el pecho la arquitectura de un rayo de sol y por guardar el latido del monte entre sus manos selvas eternas con su desdicha esculpe. Versión de Octavio Paz