Te contemplo desnuda Soy un cuchillo redondo que te apunta.
Se iluminan los cuadros Los más lejanos soles resplandecen: tus muslos lentos se abren.
No existe un solo pensamiento Sólo la claridad que nos habita La decidida vocación del pedernal que a embates repetidos quemó la historia con su llama. “Música solar” 1984