Para ella que me mira morir
El gran río penetró la roca viva y se adelgazó hasta el miedo y el estruendo se hizo rayo se hizo ruina se hizo tonto esqueleto y hoy padece a lo largo de pieles de tigre a la orilla del cocodrilo que me sueña y me hunde en el naufragio de su carne tan blanca oh carne nacarada en medio de la arena como tú y estas dos medallas de oro que muerdo dalias de vida y de martirio y en ellas me retrato y consigo el descenso al dulce infierno de tu vientre y de nuevo los dientes ah malditos ah maldita tú también larga bestia ululante despierta lengua en aquel círculo de asesinos (Pierde toda esperanza amor mío) de almas danzantes albas cool cool cool cool jazz ¡Bríndamelo por fin Aleluya Aleluya magnífico Grijalba muerto de frío de rocas y pañuelos rojos Piérdete adelgázate hasta la soledad de los cocodrilos que agonizan al pie de mi medio siglo y de mi alcohol cohol cohol cohol cohol jazz marinera manía de pintar escribir declamar pagar impuestos luz renta etcétera y luego abrazarte bajo el diluvio de sones antillanos y misas lubas y volver a abrazarte hasta el arte y el hartazgo y aleluyarte hasta no sé cuando dormida y abrumada purificada putificada ¡Aleluya! ¡Aleluya! poetas elotes tiernos calaveritas apaleadas poetas inmensos reyes del eliotazgo baratarios y pancistas grandísimos quijotes de su tiznadísima chingamusa perdónenme grandes y pequeños poetas (Soy acaso el Hijo de Sánchez de la poesía ¿Peralvillo Tepito Incorporated? Alors los invito a discurrir pespunte limpio por el nuevo paseo la Anti-Reforma)