Opresora. Todo lo aprisionas con tu lengua y pasos de giganta, ¡oh! desconocida ¡oh! luminosa hija de Arpios hecha de jade y miel. Cárcel doy a tu pálida presencia, gacela ojos de tigre, cárcel me doy de amor, mordedura, paciente fuego, ala y marea, faro en la mar abierta. Desciendes y derribas la muralla del ansia. Das tregua a la cosecha secreta del alba, cuando los ojos cierra el puerto al verano y la espuma. Todo aprisionas con fría garra deleitosa y madura, opresora, dientes y lengua de giganta, dormido espectro, oleaje de apasionada mansedumbre muerto de miedo y libertad.