Un poema condenado al ocio. Sus dieciocho versos montan en autobús y guardo en la cartera -dibujos animados- dos pasajes con destino a la garganta. Tu móvil, apenas unos céntimos, sonrisa: ganarte así, renegando de Espronceda.
Tus besos son la excusa del verano.
De “Vacaciones” 2004