Sueño sucio #2

Sueño sucio #2

Me arranco la piel seca de los labios. Caen, de mis dedos al suelo, virutas antipáticas y grises. Permanezco unos minutos con los labios heridos. Tomo el cepillo de dientes eléctrico, enfrento su fuerza a mi silencio. El cepillo, de inmediato, se ha llenado de sangre. Las llagas crecen como esos familiares a los que sólo visitas de verano en verano. Incómodas; heridas como valles, un cadáver en la piel seca de mis labios. De “Tara” 2006