Nocturno amor

Nocturno amor

Naciste en mí, a sangre vinculado, en creciente raíz, cósmico nudo; de mi selva interior el potro rudo que anhela libertad enamorado.

Soy mortaja y estoy, amor, tajado por tu evasión continua que no eludo, sino que vuelo en ti y en mí me escudo, para que al volver seas amparado.

Venero de tus ímpetus, me ligo a tu fuga celeste, a tu caída, a la expansión total de tu secreto;

pero de noche, cuando estoy contigo, recobro con tu fuerza sumergida la sola soledad de estar completo.