La niña en el bosque

La niña en el bosque

Caperuza del alma, está en lo oscuro el lobo, donde nunca sospecharías, y te mira desde su roca de miseria, su soledad, su enorme hambre.

Tú le preguntas: ¿por qué tienes esos ojos redondos? Y él responde, ciego, para mirarte mejor, llorando. Y en seguida

tú vuelves: las orejas, ¿por qué tan grandes? Y él, para escucharte, oh música del mundo, sólo para escucharte. Y luego

lo demás es la sombra -indescifrable.