Después de la lluvia

Después de la lluvia

En el atardecer, después de la lluvia, el sol acariciaba las piedras de la antigua ciudad de una especial manera, con un profundo y triste y natural amor.

Y al mirarnos supimos que éramos conscientes de aquel minuto prodigioso, de aquella intensa belleza inestable. 5 de septiembre de 1976