La costumbre

La costumbre

Esa ciudad del sur donde tú cantas se me acerca en la noche. Apenas oigo el rumor encendido de un labio que pronuncia las letras del deseo, la fórmula secreta de dos seres tendidos, los anillos del fuego, los nudos del amor, la ecuación desgarrada del minuto y la sombra. La vida arrastra nombres, fechas, rostros, caricias que llenaron de luz aquel verano, risas sobre las sábanas lamidas por el sol. Todo se va. Las cosas tienen entre sus manos un designio de herida. El silencio se agranda y cava su agujero; la soledad apaga las lámparas colgadas en los umbrales de la oscuridad. No me mires ya más. Cierra los ojos, arranca ese recuerdo caliente de tu pecho, entierra las imágenes que juntos levantamos, busca sin ilusión la llave que perdiste.

Y después siéntate, pacientemente: el libro abierto huele a madrugada.

20 de febrero de 1974