Para Leonora y Pere
La tarde brilla en el vino y en el mantel mojado
en palabras que sabemos y no decimos
en el canto ambulante y las cuerdas que rasga
en el jardín del templo y la boda que empieza
en el sol que se acuesta con el agua
2 A la mañana la huella de tu oreja ha tatuado en mi hombro un caracol
Sus trazos paralelos se separan hacen de su voluta un corazón
En su espiral de espuma se detiene el eco de tu voz- ebullición
3 Toma el silencio la forma de tus manos
La mañana se abre en la terraza con el tajo del sol. Extiende su brillo hacia la higuera y se mece en el aura de tu olor
Toma el aliento la forma de tu nombre
Va subiendo sin peso la mañana va cobrando color Se enciende como las barcas a lo lejos bajo el cuidado mínimo del sol
4 Como las aceitunas tus ojos negros
y en cada gota de vino tu beso entero
5 Prendida de tu ala me pierdo de claridad
De la barranca suben buganvilias como del sueño esas vides moradas transparencias
Prendida de tu ala cruzo la o3curidad
Y brillando entre el mar y la montaña como faros diminutos nos saludan las luciérnagas
6 Langada
Para Nikos Vasalos
Pasa un rayo de sol por la copa de vino y danza en la hoja donde escribo
Traza notas que van y vienen y se detienen giros que van y vuelven y se devuelven-
igual que sobre el mar una gaviota pequeña mancha blanca en la página viva
donde ola tras ola escriben también y borran la antigua historia
7 Al pie del promontorio un ciprés entre olivos
Ropa tendida tan blanca como las tumbas a lo lejos
o el fantasma del viento en los molinos
8 El gran estruendo rompe las palabras Se dispara el sentido -sólo queda un vaivén
oleaje de los amantes un punzar en la vértebra un esplendor furtivo
La gran marejada nos envuelve nos anega en su fondo -sólo queda un latido
México-Grecia, 1995-2000
De “El vino de las cosas” Ediciones Era 2004