Corre, amor, por el aire...

Corre, amor, por el aire…

no detengas tu vuelo. La reina tiene miedo, amor, la reina está asustada, que ayer sostuvo el arco y las flechas reales cuando vio a los guerreros dispuestos a la caza. El vuelo de mis alas se extendió sobre ellos y el rey dijo: “Matadla”. Pero la reina dijo: “Está llena de gracia, tiene el vuelo ligero y las alas le brillan al descender la noche. Y cuando vuelve a casa huele a arrayán su pelo y tiene los pies fríos de haber volado tanto. No la matéis, señor, es Shamra, la pequeña, la hija más amada, la que habéis prometido como reina a Damasco. Dejádmela que viva. Le cortaré las alas y aunque se vuelva triste los caminos de Bosra no volverán a verla.” Eso fue lo que dijo. 1995