Cuando voy por las calles, solitaria y ausente...

Cuando voy por las calles, solitaria y ausente…

voy pensando en tu cuerpo. Te llevo entrelazado por todas las cinturas que acometo desiertas. Tú estás en las aceras, en las piedras del suelo, en esos soportales que aúllan tus abrazos, en la melancolía de mujeres sin rumbo que perdieron el grito y la memoria nuestra. Y yo sé que eres mío por encima de ritos y vagas ceremonias. Lo sé porque te amo y tú me lo has oído. Y yo sé que te amo porque mis brazos duelen al recordar los tuyos

y el espacio que ocupo se vuelve oscuro y frío cuando escondes tus ojos por detrás de los míos, y una vez que me has visto crecer y duplicarme me hieres y abandonas delante de las otras. 1992