Me hundo y luego vuelvo a renacer de nuevo. No pueden las tormentas con mi rostro y su pena. Derivo mar adentro. Me tragan los abismos y resurjo de nuevo sobre el mar y las olas. Yo soy insumergible. Como esos mascarones de los barcos antiguos que navegan soberbios del tajamar en lo más alto.
2002 * * *