No importa que la sangre corra formando mares...

No importa que la sangre corra formando mares…

que mis ojos se vuelvan de metal y de arena, él gobierna y lo dice: “Morirá quien yo quiera, cuando yo lo desee y en el momento justo. No importa si se ha vuelto del color de las nubes, si es leopardo o serpiente. Yo acabaré con él y con su mala estirpe. Los guardianes me han dicho que ahora tiene la forma de un alazán oscuro. Pues bien, poco me importa, que voy a hacerme un manto con sus crines de seda.”

Eso dijo mi padre sin mirarme a los ojos. * * *