Abrázame maternal y suave, y muéstrame el reino celeste, Tú noche soñadora; Y haz descansar mis pesares, ~ Ocultos en tu regazo ~ Sobre rosas y sobre hojas de plata En el profundo polvo de la tierra.
En la luz crepuscular, en el brillo crepuscular Se pulverizan tus ensueños En la suntuosidad azul de las nubes. Me preparo para la batalla del día. Y ansío la noche eterna. Para derretirme silenciosamente en el rojo de la tarde, En tu brazo de salvador, muerte. Versión de Sonia Almau