Mía

Mía

Vuelvo a ti, Libertad, mi compañera de todos los momentos en la vida, clavel entre claveles conmovida belleza que se acerca en primavera.

Yo te tendré conmigo a toda hora, como a una novia siempre enamorada, junto a mí, Libertad, mía y amada, retoño de la luz que el alba dora.

Yo me voy a la frontera, a cantar y a pelear tú serás mi compañera, yo, quien te va acompañar.

Día a día a tu lado, en tanto vea que los hombres procuran defenderte, mientras yo, noche a noche, sueño verte andando a mi costado, adonde sea.

Querida amiga, Libertad, deseo que seamos los dos como una brasa compartida, y mi casa sea tu casa, y mires donde miro y donde veo.

Yo no voy a la frontera, a cantar y a pelear; tú serás mi compañera, yo, quien te va acompañar.

Te beso, Libertad, porque eres mía, porque mi afán es solo verte, amarte, y aunque no he conseguido conquistarte, no he dejado de buscarte todavía. De “Cantar del caminante” 2007