Poder discrecional tuve en mi mano y con denuedo contra el mundo fui; dos veces temeraria lo he afrontado tan sólo con la honda de David.
Aunque la piedra le arrojé segura fui sólo yo la que me desplomé : ¿de Goliat fue muy grande la estatura o quizá fue mayor mi pequeñez? Versión de Carlos López Narváez