Mi vida se detuvo - Un arma cargada...

Mi vida se detuvo - Un arma cargada…

Mi vida se había parado- un Arma Cargada- en los Rincones- hasta que un día el Dueño pasó- me identificó- y me llevó lejos-

Y ahora vagamos por Bosques Soberanos - y ahora cazamos a la Cierva- y cada vez que hablo por él- las Montañas contestan diligentes-

Y sonrío, tal luz cordial sobre el resplandor del valle- es como si una cara Vesuviana hubiera dejado su voluntad a su paso-

Y cuando en la noche- acabado nuestro buen día - guardo la cabeza de mi amo- Es mejor que haber compartido la profunda almohada de plumón-

De Su enemigo - soy enemigo mortal- ninguno se agita por segunda vez- en quién pongo un ojo amarillo- o un pulgar enfático-

Aunque Yo así como él - podamos vivir largamente él debe vivir más -que Yo- porque yo tengo el poder de matar, Sin -el poder de morir- Versión de Miguel Artime