De las almas creadas supe escoger la mía. Cuando parta el espíritu y se apague la vida, y sean Hoy y Ayer como fuego y ceniza, y acabe de la carne la tragedia mezquina, y hacia la Altura vuelvan todos la frente viva, y se rasgue la bruma… yo diré: Ved la chispa y el luminoso átomo que preferí a la arcilla.
Versión de Carlos López Narváez