Alguna cosa

Alguna cosa

No eran tan sólo cuerpos aquello que yo amaba, había algo distinto, alguna cosa, al menos entre los más queridos, además de la línea perfecta o la sonrisa, tan hermosas. Sí, es cierto que fueron muy hermosos los cuerpos que yo amé, a través de las noches, mucho más que a mí mismo y mucho más que a todo. Sin embargo, los cuerpos no eran tan sólo amables, no eran tan sólo hermosos. Había algo distinto muy amado en los cuerpos. De “Andén de cercanías”, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996 Traducción de Carlos Marzal