Puramente dormida, tranquila, entre mis brazos. La admiro, la imagino, desconfío. Intento acariciarla como intento creer que me es posible amar este cuerpo que duerme Un cuerpo; una borrosa resistencia a la mano. Una tibia frontera.
Invento o magnifico espinas de penumbra. Puramente dormido un cuerpo junto a mí. De “Andén de cercanías”, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996 Traducción de Carlos Marzal