También

También

También habría que llamarla Lesbia, por más de una razón, Catulo amigo. Podrían encontrarse otras similitudes. Tú y yo, que nos vendemos por elogios y sonrisas falaces, en callejas y esquinas, nunca perdonaremos su peculiar pureza. Catulo, nuestra Lesbia no merece un mal verso. Aun así, los escribo, movido, como tú, por un prurito de tradición retórica.

De “Andén de cercanías”, Ed. Pre-Textos, Valencia, 1996 Traducción de Carlos Marzal