Tengo un amor tan hecho, tan sentido...

Tengo un amor tan hecho, tan sentido…

Tengo un amor tan hecho, tan sentido, que pesa como un cuerpo recordado; es sombra, apenas sombra; es un delgado consuelo día a día comprendido.

A veces cuando llego a estar vencido yergue lo que hay en mí desamparado; a veces, cuando vivo desolado siembra su ley -¡revuelo!- en mi tejido.

Y es fresco, y es naciente, y me acompaña -tal una edad distinta- procurando ser ángel de mi sed, cielo, ventura.

Quiere que mariposa sea mi entraña; y cuando voy gimiendo él va cantando para debilitarme la amargura.