“…Pues el tiempo está próximo.” (1.3)
El tiempo es una ciega locura de campanas que da vueltas detrás de una sonrisa, mientras se ciñe al suelo inerte la última paloma. Vinimos desde el cobre fecundado por semillas de arcángeles azules hechos con argamasa de preguntas. Y ahora los minutos pesan como columnas de granito, socavan la razón, hacen del miedo un templo, embadurnan la vida de liturgia, tejen el odio, se ríen de nosotros estrellándose contra un futuro próximo, indecible, crepuscular dominio de la nada.
De “Tiempo de apocalipsis” (Poesía 1972-2004)