Como desde hace años me detestabas porque a tu real saber y entender yo había sido el mal marido de una amiga tuya me elegiste para hacerme decir de tu marido cosa que repetiste al inventarla que yo había dicho de él, entre amigos comunes en una casa precisa “es un perfecto mediocre” se te ocurrió darle esa aguja en el costado celebro aquí esta gran precisión de la perversidad femenina Así compenso mis excesos en gloria y alabanza de las mujeres Me gustaría escuchar tu versión de los hechos algún día pero naturalmente más allá de la muerte .