Me duele el corazón, rejas de acero. y a lo lejos el mar y los marinos. Los montes juegan a la rueda. Quiero la libertad del mar y los caminos.
Desde la soledad de mis cristales digo adiós a las aves emigrantes. Lloran las hojas. Lluvias torrenciales. Rojo viento de oestes y levantes.
Ya se acerca la noche. Las esquinas iluminan su tenue faz de hielo. Vuelven los niños al hogar. Ovinas caravanas de nimbos en el cielo. Queda el pueblo en silencio. Las ventanas han cerrado sus ojos. Pasa el río más allá del silencio. Dos campanas y un alto campanario en el vacío
de una noche otoñal. Amargamente me he sentado a mi diestra y ha crecido por mis duras mejillas una fuente y una flor de cristal descolorido.
Me duele d corazón. Quietud. Se mueve la aguja del reloj del viejo muro. Viejos recuerdos. Viejas sombras. Llueve. Mes de noviembre trágico y oscuro.
De “Paisajes del amor y el desvelo” 1970