Todo lo perdí una tarde al borde de la poesía...

Todo lo perdí una tarde al borde de la poesía…

Todo lo perdí una tarde al borde de la poesía: mi espada de duro roble, mi escudo de roble duro, mi corazón colorado y esa triste fantasía que tuve para el amor cuando el amor era oscuro.

Ninguna sonrisa amena quiso acercarse a mi frente, ningún amigo de veras quiso prestarme su abrigo. Todo lo perdí una tarde: ni el roble me fue prudente, ni exagerado el amor, ni verdadero el amigo.